Sus labios estaban cosidos. Mamá, mamá por qué mi abuelita tiene los labios cosidos con hilo verde. Ella te pidió que guardaras silencio con un dedo en sus labios. Hablaba mucho, era por eso, pensaste.
Solía hablar con toda la gente y escucharla con paciencia, por qué coser sus labios con hilo verde. Los ángeles van a querer escucharla, el señor le va a preguntar sus pecados y las acciones buenas. Cómo va a decir todo eso. Cómo hablará en los sueños de otros.
Entonces empezaste a llorar, tu madre se enojó con tu padre porque le había dicho que no era buena idea que hubieras visto a tu abuela en el ataúd.
Te alejaron, dormiste de tanto llorar y al otro día ella estaba en una pequeña cajita de cerámica. Desde entonces no has querido acordarte de tus sueños, ni escuchar su nombre aunque en tu mente está todo el tiempo.
- ¿Mamá has soñado con ella?
- La vi una vez en un sueño pero sólo caminaba, no hablaba.
- Debí haberte dicho entonces.
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