Ya que es pregunta de ley, mis 3 libros (y digo “mis” porque se volvieron una parte vital de mi manera de ser) son:
· “El paquete parlante” de Gerald Durrell
· “Cuentos de amor, de locura y de muerte” de Horacio Quiroga
· “El alquimista” de Paulo Coelho
Al final de esta disertación les diré porque son tan importantes. (Tiene que ver con todo el choro que sigue, así que aguántenme tantito)
Si hay algo que he aprendido en mis clases de Publicidad es que, contra lo que muchos creen, un publicista/propagandista no tiene la capacidad de inventarle necesidades a su público. El publicista exitoso tiene el olfato y la sensibilidad para encontrar vacios y necesidades dentro de su público meta o target y explotarlas; por esa razón parece que las agencias publicitarias “leen la mente” de la gente y ganan un lugar en su corazón.
Si, en su corazón...
¿No me creen? Recuerden el HashTag #MarcasQueNosTocaron que estuvo como TT nacional el martes 6 de diciembre de 2011 y cada uno de esos comentarios nostálgicos con respecto a productos que marcaron nuestra infancia.
Una vez dicho esto vayamos al punto: el error de Peña Nieto, o mejor dicho la serie de errores que mantuvo su nombre como tema en las redes sociales y que tuvo eco incluso en medios internacionales y generó una polémica más por la interpretación de la mesa de debate del programa “Tercer Grado”.
Todo esto lo conocemos ad nauseam y nos lleva a la pregunta: ¿Qué fregados tiene que ver eso con la idea de publicidad que di al inicio?
Que después de ver el desarrollo de esta vorágine, encontré que el verdadero problema es la podredumbre del sistema político.
Dejen les explico…
Un publicista no genera una necesidad, la encuentra y la explota.
Carlos Loret de Mola publicó una columna en “El Universal” en la que daba a entender que toda la revolución en redes sociales no era más que parte de una estrategia de campaña sucia pagada por los opositores, específicamente al mencionar la política del canal de videos YouTube con respecto a la difusión que le dan a videos pagados por socios o compañías. Todo ello sin evidencias sólidas de tal afirmación. Esto despertó la ira de las redes sociales porque implicaba que el reclamo de la gente solo era parte de una campaña política manipulada por “enemigos desconocidos.”
Ok, volvámonos “sospechosistas” (cosa rara en México) e imaginemos que el escenario que nos propone este comunicador es cierto…
Aún en dado caso de que hubiese una mano invisible instigando todo a “la Lex Luthor”, cada uno de los chistes y reclamos están basados en nuestra experiencia de vida y expectativas no llenadas por la clase política de nuestro país.
(Y de no ser así, díganme en que banco cobro la “mochada” que me toca por haber criticado a Peña Nieto… “Lex Luthor” no me aviso nada del pago, se acerca Navidad y quiero consentirme…)
En una nación que te pide que tengas un determinado grado académico para adquirir un empleo, (desde encargado de limpieza en el Metro hasta juez en la Suprema Corte de Justicia) lo menos que puedes esperar de un líder social y figura pública encargada de controlar los destinos de una nación es que también posea una preparación que lo haga apto para el cargo.
¿Acaso los políticos son seres especiales que traen chip integrado para gobernar y por ello no tienen necesidad de leer?
¡Caray! A un estudiante se la arman de tos por no poner suficiente bibliografía en su trabajo de tesis y resulta que quien gobierna no lee, pese a acudir a una feria internacional del libro a presentar un libro…
No se… Con que se hubiera acordado de la autora del “Lágrimas y Risas” y creadora de “Memin Pinguín”, Yolanda Vargas Dulché, se hubiera visto populachero, hubiese salido bien de la bronca y no se habría quemado tan feo…
Cierto es que ser un erudito no necesariamente te califica para gobernar adecuadamente, pero al menos demuestra el interés de un líder en mejorar y capacitarse para ejecutar su cargo. Y esta idea nos lleva algo peor:
En la clase política parece existir un desprecio por el pueblo que gobierna.
Un artista practica duramente todos los días para mejorar en la disciplina, todo ello por el amor que tiene por su labor. Un profesionista se prepara intensamente para volverse más competitivo y venderse con mayor facilidad en el mercado laboral. En este caso ni la una ni la otra…
Aquí se refuerza la idea popular de que el político lo único que ama es su “hueso” y que no importa mucho lo que conozcas, si no a quienes conoces y que te puedan poner en un buen puesto.
¿Para qué prepararse si de cualquier manera cobra?
Y esto no es solo en el PRI y con Peña Nieto… Si no pregúntele a Ernesto Cordero que no puso sus barbas a remojar y a tan solo horas de este error cometió uno similar.
Solo basta recordar que la LXI Legislatura, de acuerdo al estudio de Juan Miguel Alcántara Soria, es una de las de menor calidad educativa de todos los tiempos.
Conclusión
Más allá de cualquier color partidista, la verdadera respuesta al cambio está en nosotros como ciudadanía. En una verdadera revisión del sistema político del país y en recuperar nuestro sentido de responsabilidad ciudadana (si es que alguna vez lo tuvimos) con respecto al rendimiento de cuentas y a las exigencias a los gobernantes.
Al igual que en la saga de “El señor de los anillos” el problema no era quien cargaba el anillo, si no la corrupción que emanaba de este. Dense cuenta que el problema no es quien se sienta en la silla, si no el sistema que permite que un político llegue a un cargo sin la preparación adecuada, basado solo en compadrazgos, corruptelas y “caras bonitas.”
Los tres libros antes mencionados, mis tres libros, tienen en común que me enseñaron a soñar y la importancia de hacerlo. De imaginar un mundo diferente y de crearlo a través de las acciones que realizo. En este caso la acción de escribir, twitear y compartir mi opinión con ustedes.
Esa es la verdadera magia de un libro y de la palabra misma: el crear y el hacer a través de ella…
Así que ustedes dicen con sus palabras, con sus ideas, con sus votos y sus abstenciones si quieren que llegue alguien al poder que no tenga la capacidad de soñar y viajar en las letras de un libro...
Mucho menos tendrá la capacidad de hacer algo diferente, de realizar un cambio de fondo en este sistema y esta sociedad…
Saludos