Por J. Reyes
Corta historia de amor.
Finalmente se encontraba ante ella, su cuerpo vibró cuando puso su mano sobre la piel de su delicado rostro. Ese simple contacto fue el principio de una apasionada carrera contra el tiempo, no había límites que los pudieran detener, lo que ocurriera afuera o lo que el mundo dijera no importaba ahora. Eran tan solo ellos dos consumando su intenso amor.
El tiempo irremediablemente los alcanzó y aquella hermosa comunión tuvo que finalizar, rápidamente ambos se vistieron y ella salio de la casa de él discretamente.
Los apasionados amantes tendrían que separarse unos instantes, pero la fuerza de su amor les brindaba nueva vida. A ella en forma de energías para soportar su pesado trabajo en una pequeña cocina económica, mientras que a él llegaba en forma de inspiración.
Esa noche el pueblo escuchó el más apasionado y bello sermón que religioso alguno hubiese dado en aquella región.
me gusto, y lo primero que me llego a la mente al leer esto fue: !a'ndele!
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